A pocos minutos de haber ingresado al hospital del penal de Ezeiza, el ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido fue sometido a estudios médicos preliminares y el especialista que lo atendió pidió una serie de estudios complementarios.

De acuerdo a Clarín, si a De Vido no se le encuentra otra patología además de su diabetes, sería trasladado al penal de Marcos Paz.

El informe médico dice que “al ingreso el paciente deambula por sus medios y sin dificultad, está lúcido, afebril, no tiene foco neurológico, no presenta signos meningeos, se encuentra hemodinámicamente estable, buena entrada de aire bilateral, abdomen blando indoloro con ruidos hidroaéreos positivos”.

Los estudios fueron supervisados por el doctor José Luis Francos, jefe del HPC1.

Por ahora De Vido está alojado en la habitación 126 del hospital penal para “observación y control de las patologías referidas por el interno”. Se le indicó un “tratamiento directamente observado por enfermería, controles reglados de glucemia, dieta hiposódica para diabetes”. Y, agrega, “la insulina traída por el interno”.

Los estudios complementarios que se pidieron son una ecografía abdominal, ecocardiograma y ecodopler de vasos del cuellos y una interconsulta con cardiología, diabetología y nutrición.

Una vez que se hagan todos los estudios y con los resultados en la mano, el jefe del Servicio Penitenciario Federal, Emiliano, entregará los estudios al subsecretario de Asuntos Penitenciarios Juan Bautista Mahiques, quien definirá con Garavano a dónde quedará alojado definitivamente el ex ministro K.

De Vido toma ocho medicamentos y los llevó el mismo a la cárcel. Los medicamentos son: Carvedilol (12,5 mg/día) , Rosuvastatina (20 mg/día), Exomeprazol (30 mg/día), Rogastril (1 por día, Insulina Lantus, Simbicort, Benadryl y Lotesoff.