La intendente de La Matanza Verónica Magario estampó su nombre en 40 patrulleros de la Policía que el municipio compró para reforzar la seguridad en el distrito más populoso de la provincia de Buenos Aires. La imagen llegó a TN y la Gente.

Ni bien estalló la polémica porque su nombre aparece casi tan grande arriba de la palabra “Policía”, desde el municipio tiraron la piedra para otro lado. “La difusión de las fotos es una operación en redes sociales del Ministerio de Seguridad, con el objetivo de generar conflictos políticos en La Matanza. A través de redes sociales anónimas hizo circular fotos de una puerta. Pero el patrullero sigue la paleta de colores indicada por la provincia, azul y verde”, buscó defenderse el jefe de Gabinete matancero, Alejandro “Topo” Rodríguez.

La discusión no pasa por los “colores” sino por el uso de la publicidad de un funcionario durante un año electoral con fondos públicos, en este caso de los vecinos de La Matanza. El cuestionado berretín por estampar sus nombres tiene en el peronismo otros antecedentes, también muy cuestionados. El exgobernador Carlos Ruckauf entregó durante su gestión zapatillas que llevaban su firma. Y algo parecido hizo Carlos Juárez en Santiago del Estero que mandó a fundir su nombre en los ladrillos con los que se construyeron edificios públicos en la provincia.

¿Que le contestan a quienes los critican por hacer campaña proselitista en año electoral a través de bienes públicos?, le preguntaron al jefe de Gabinete de La Matanza. “Nada. Nosotros somos respetuosos, cada uno puede tener la opinión que quiera”, dijo y después buscó desligarse de la polémica apuntando a la Provincia. “Esos patrulleros fueron adquiridos con fondos propios. Nunca nos entregaron uno solo. Reclamamos fondos por becas para la policía, para combustible, para uniformes. Nos deben 233 millones”, se quejó.

La polémica de los patrulleros de Magario viene con “sirenas”. La intendente que todavía no cumplió dos años de mandato es la elegida por Cristina Kirchner si la expresidenta no se presenta como candidata a senadora por la provincia de Buenos Aires. Por las dudas, Magario ya empezó a hacer luces y se puso la gorra.