Desde tempranas horas de hoy, Pekín amaneció bajo un alto grado de concentración tóxica basado de partículas nocivas 20 veces superior a las normas internacionales.  

Pekín despertó este domingo en medio de una espesa niebla tóxica, con una concentración de partículas nocivas 20 veces superior a las normas internacionales, sumando así un nuevo episodio de contaminación, confirmaron fuentes de agencias internacionales.

Luego de varios días de polución, la capital china amaneció este 1 de enero cubierta por una densa bruma grisácea, que limitaba la visibilidad a unos pocos de cientos de metros y desprendía un olor agrio.

“En medio de esta tupida capa, los carteles luminosos en lo alto de los rascacielos parecían flotar en el vacío y algunos turistas visitaban la Torre del tambor, un monumento emblemático del casco histórico de Pekín, protegiéndose con mascarillas”, detalló la AFP.

Según trascendió, la concentración de partículas de 2,5 micrones de diámetro (PM 2,5) tienen un alto grado de peligrosidad ya que penetran profunda y directamente en los pulmones de los habitantes.