El Índice General de Actividad de la consultora Ferreres y Asociados arrojó, en junio, un crecimiento interanual del 4,6%. La economía acumula un alza del 1,9% en lo que va de 2017 y avanzó 4 por ciento en el segundo trimestre. La comparación es contra lo peor de la recesión del año pasado, cuando hacían mella en la actividad económica la devaluación y el impacto de la suba de tarifas en los bolsillos. Pero da cuenta del despegue que también se nota en indicadores oficiales.

El crecimiento alcanza a casi todos los sectores.

El agro se expandió 7,7% interanual en el primer semestre, según Ferreres.

La construcción, movilizada por la obra pública, anotó una expansión del 17 por ciento en junio y acumula una suba del 7,1% en el año, de acuerdo con el Indec.

La industria, que venía muy golpeada, creció 6,6% en junio, según el Indec. La actividad estuvo impulsada por las fábricas que abastecen a la construcción, pero también por la recuperación del sector automotriz, gracias al mercado interno, al incipiente despertar de Brasil y a nuevos mercados, como México y Colombia. Aunque las industrias textiles, que proliferan en el conurbano bonaerense y son mano de obra intensivas, siguen en crisis.