El estadounidense derrotó al español por 6-3 y 7-6(3) en el ATP 500 sobre superficie dura en México. Dejó con las manos vacías al ex uno del mundo y consiguió su primer título del año y el noveno en su carrera.

Uno de los torneos fuertes de la semana junto con Dubái tuvo a las mejores figuras del circuito pero ninguno de los candidatos como Novak Djokovic o incluso el tandilense Juan Martín del Potro pudo alzarse con el título, sino que alguien que no estaba en los planes terminó festejando por primera vez en el año ante el gladiador que sigue volviendo a su nivel.

Sam Querrey, 40° del ranking, disputó un juego implacable ante Rafael Nadal (6° y segundo favorito), desde su servicio haciendo diferencias con sus aces (19) quebrando el saque a su rival en el octavo juego y ganando fácilmente 6-3.

En el segundo parcial el duelo fue más intenso y parejo con ambos manteniendo su servicio pero el español que tenía un historial de 4-0 ante su oponente no logró robarle el saque en sus 6 intentos que dispuso y fueron al tie-break. Allí el tenista de 29 años nacido en San Francisco aumentó a 81% sus primeros servicios ganados y consiguió el mini ti-break en el 5-3 para terminar arriba 7-3 tras una hora y 36 minutos de partido.

Querrey conquistó su primer título del año y el noveno en su carrera (6 sobre canchas rápidas) siendo el primer estadounidense en ganar en estar tierras con récord de 9-7 en finales ante Nadal que no repitió lo hecho en 2005 y 2013 (en aquella época polvo de ladrillo) perdiendo el invicto de 14 partidos, a la vez que cayó en segunda final del año luego de Australia en el torneo ATP 500 de Acapulco que repartió 1.633.690 dólares en premios.