El actual primer vicepresidente de Perú y embajador en Canadá, Martín Vizcarra, es el llamado a colocarse la banda presidencial tras confirmarse la dimisión de Pedro Pablo Kuczynski, tras el escándalo por los videos de la presunta compra de votos.

De acuerdo con el artículo 113 de la Constitución, si un jefe de Estado renuncia o es vacado, quien asume la presidencia es el primer vicepresidente de la República, por lo que correspondería a Vizcarra tomar las riendas del país hasta 2021.

Es ingeniero civil, graduado de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI) y su carrera alcanzó el punto máximo en el 2012 cuando cerró la negociación con la minera Anglo American para frenar el conflicto minero en Quellaveco.

Vizcarra estuvo dedicado al negocio de la construcción durante la mayor parte de su vida profesional. Dio el salto a la política en 2010, al mando de un grupo regional independiente, fue elegido gobernador de Moquegua. Su gestión fue aplaudida, por eso sorprendió que en 2014 no se presentara a la reelección que parecía segura.

Vizcarra fue, sin duda, uno de los mejores presidentes regionales y fue en ese cargo que se ganó el reconocimiento no solo de Moquegua sino de todo el país. Durante su gestión como titular del Gobierno Regional de Moquegua (2011-2014) logró convertir a esa región en líder del ránking de educación en el Perú: los colegios de esa parte del país se ubicaron en el primer lugar en la Evaluación Censal de Estudiantes realizada por el Ministerio de Educación.

Elegido como parte del Gobierno, en julio de 2016 asumió la cartera del Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC). Pero fue a fines de mayo de 2017 cuando se tuvo que ir del Gabinete, vapuleado por la misma oposición que en las últimas semanas lo reclamó como el salvador del Ejecutivo.

Mientras intentaba reactivar el proyecto de Chinchero, decidió que el Estado debería ayudar con dinero al consorcio Kuntur Wasi al que se le encomendó construir el aeropuerto en cuestión, lo que causó la reacción furibunda de la oposición, cuyos estragos terminaron quitándole su puesto en el MTC.

Actualmente, además de ser el vicepresidente de la República, es embajador de Perú en Canadá, precisamente el cargo en el que se refugió tras la controversia por su participación en el caso Chinchero.