Tango Diario

Reseña: “Nocturno Hindú” de Gabriela Izcovich

La puesta escénica de la obra literaria de Antonio Tabucchi es re estrenada en el barrio de Almagro en pleno corazón porteño.

La dramaturga, directora y actriz Gabriela Izcovich baila entre la oscuridad del escenario al son de tambores secos sonando desde lejos. Su vestimenta hindú y su postura erguida la hacen ver misteriosa. Sus movimientos parecen ser de una fina medusa que, al mismo tiempo activa y pasiva, logra transportar al espectador a otro mundo: Uno de sueños, de oscuridad, donde reina el inconsciente. En esta misión Izcovich no está sola, sino junto a los actores Alfredo Martín y  Agustín León Pruzzo. Entre ellos, bajo el mando de Izcovich nos empujarán al mundo onírico de “Nocturno Hindú”. Y, como un colchón debajo donde entraría cómoda mucha gente, el texto original fue escrito por el famoso escritor italiano Antonio Tabucchi.

Pero Gabriela Izcovich tiene experiencia en la adaptación de literatura al formato teatral. No sólo por su premiada adaptación de “La música del Azar” de Paul Auster, sino que la misma “Nocturno Hindú” estuvo en cartelera en la década del noventa ganando premios y siendo elogiada por el mismo Antonio Tabucchi entre otros en su gira por Europa. Hoy, 15 años después, la historia se repite: María José de Lancastre, esposa del ya difunto escritor, apoyó el re-estreno. Se huele en el aire: Izcovich busca reencarnar épocas felices, llevar a una generación nueva de espectadores hacia la búsqueda inagotable, insaciable, donde el Alma dormida -en forma de cuerpo, de sombra y miedo- busca a tientas encontrarse en su forma más pura e inocente.

“Nocturno Hindú” es la historia de un hombre que busca por la India a un tal Xabier. Motivado y despistado por pistas falsas que lo llevan a la escena marginal de Bombay -prostíbulos, callejones, pabellones sórdidos de salud pública, hoteles precarios. ¿Porqué él busca a Xabier? Lo desconocemos. Solamente se nos permite observar un fino hilo, siempre a punto de cortarse, que mueve a nuestro personaje de su confort Europeo hacia un mundo nuevo que refleja sus temores como un espejo frágil partiéndose en miles de pedazos.

¿Cómo representar a la India, un país de miles de millones de habitantes, en un escenario negro y rectangular en el barrio de Almagro? Aquí Izcovich desenvaina recursos. Trabajo de luces, cambio de tiempos y de personalidad en los personajes vistiéndose y devisténdose cambiando el tono y el acento de su voz, la insoportable impaciencia de no saber que ocurre, algunos elementos de escenografía que según su lugar cambian de valor logran que, al final, Izcovich lleve al espectador de Bombay hacia sus alrededores, como en un tren fantasma. Pero ella también es una partidaria de elevar el estado de conciencia del espectador, y claro: no terminaría su “Nocturno Hindú” sin aquella apuesta, donde las luces cambian lentamente en un monólogo emocional brillando en los ojos de sus actores, mientras la tensión se mezcla con la relajación y el tono de voz sube y el espectador siente que las dimensiones a su alrededor cambian mientras uno parece elevarse de la butaca…

“Nocturno Hindú” es una obra para los amantes del teatro y, desde ya, para los amantes de la literatura. El contrapunto cultural con las costumbres de la India enriquecen la obra. Antonio Tabucchi y Gabriela Izcovich lo saben, y exponen un abanico de información. Las castas culturales, las ofrendas religiosas, el saber y la ignorancia del alma y del mundo material, logran aportar interés en esta búsqueda incesante de un hombre perdido, solo, quebrado, siguiendo la huella dispersa de un amigo que podría simbolizar el Alma. Un Alma guiando aquello que llamamos Realidad, llevándonos siempre hacia el corazón precioso y fértil del Misterio…

Duración: 65 minutos. Los sábados 23 horas en “El Portón de Sánchez” (Sánchez de Bustamante 1034, CABA). Para reservas: 4863-2848 , Web: http://www.elportondesanchez.com.ar/