River cerró el año cumpliendo su objetivo

El equipo de Marcelo Gallardo se impuso en una electrizante final ante Rosario Central, se quedó con la Copa Argentina y también con la clasificación a la Libertadores 2017. Fue un 4-3 donde no faltó la polémica, sobre todo en los primeros 45 minutos.

Cuatro días después de la dura derrota ante Boca en el Monumental, River Plate tuvo su revancha. Pese a vivir una semana complicada, con muchas dudas y la obligación de ganar, los de Núñez pudieron sobreponerse y lograron la ansiada clasificación a la Copa Libertadores 2017.

Enfrente tuvo a un Rosario que Central que, al igual que los Millonarios, lejos estuvieron de su mejor nivel, demostrado la temporada anterior. Aún así, ambos llegaron a la final de un título que por sí sólo no tiene mucho valor, pero sí teniendo en cuenta que habilita el último cupo para el certamen continental más importante a nivel clubes.

Es por eso que tanto Coudet como Gallardo pusieron en cancha lo mejor que tenían. Y el resultado fue una final muy entretenida, peleada y pareja, que se resolvió con un 4-3 final y con polémica.

El primero en pegar fue River. Nacho Fernández, dentro del área, fue tocado por detrás por Musto y Loustau no dudó en cobrar penal. Todo Central fue a quejarse debido a que no cobró una posible falta a Teo Gutierrez en el área rival en la jugada anterior. Lucas Alario se encargó cobrar la pena máxima para poner el 1-0 a los 11 minutos.

Si bien River se encontraba en una ventaja inesperada, pronto todo se iría por la borda. Es que Batalla salió a cortar un balón dividido y, al igual que en el superclásico, lo pagó con el gol del empate, obra de Musto, que ya se remidió del error en el gol de Alario. El arquero salió a protestar una supuesta infracción del atacante, que no existió. Aún así, la repetición mostró una mano del defensor Canalla al momento de bajar la pelota.

Los rosarios aprovecharon el envión del empate y rápidamente se pusieron en ventaja, cuando Marco Ruben bajó con categoría un gran centro de Teo y definió cruzado para el 2-1. Parecía que se iban al entretiempo con este resultado, pero luego llegó la máxima polémica de la noche: Loustau cobró un penal muy dudoso por un leve agarrón de Gissi a Alario. El mismo delantero volvió a patear y puso el 2-2 con el que se fueron al descanso.

En la segunda parte, ya sin polémicas arbitrales, se vio un partido que todavía seguía siendo abierto. Ambos fueron a buscar la victoria y se encontraron con espacios. Y fueron los de Coudet quienes volvieron a pegar, a los 63 minutos, luego de otro error de Batalla capitalizado por Ruben.

Con el 2-3 en contra, Gallardo metió mano. Y esta vez, a diferencia del domingo, no se equivocó. Sacó nuevamente a D’Alessandro, pero puso a Alonso y también a Mora por el Pity Martínez. Así, River ganó mucho peso en el área rival. En la primera pelota que tocó, el veterano uruguayo le bajó una muy buena pelota a Alario para que el goleador marque el hattrick y el empate, a los 72 minutos.

Esta vez, fueron los de Núñez quienes aprovecharon el envión, porque sólo tres minutos después, fue Lucas Alario quien bajó un centro de Mora para que aparezca por el centro Iván Alonso y le de a River el gol de la victoria.

4-3 que desató la locura del Millonario. Los últimos 15 minutos fueron arenga pura desde el banco, con Gallardo y D’Alessandro dando indicaciones, junto con Ponzio, que se fue reemplazado por un Arzura que entró muy bien. La expulsión de Marco Ruben le dio más aire al campeón, que pudo festejar en el potrero cordobés la clasificación a la Copa Libertadores 2017.