Las acciones de Toshiba se hundían el miércoles después de que el conglomerado dijo que contabilizaría un cargo por 6.300 millones de dólares en su unidad de energía nuclear en Estados Unidos y podría vender una mayor porción de su preciado negocio de chips de memorias flash que lo previsto para recaudar fondos.

Toshiba, que busca capital, dijo que consideraría vender la mayor parte o incluso el total de su participación en el negocio de chips, una decisión que ha llevado a los inversores a cuestionarse el futuro de la compañía sin esa división.

“Usualmente en un plan de reforma corporativa, la compañía mantendría su negocio más competitivo después de vender las unidades de bajo desempeño”, dijo Masayuki Kubota, estratega de Rakuten Securities.

“Este plan de reforma no da esperanzas sobre el futuro de Toshiba”, agregó. La compañía se reunirá con sus bancos acreedores el miércoles para buscar su respaldo. Hasta fines de septiembre, los préstamos que Toshiba recibió de bancos y aseguradoras alcanzaban unos 800.000 millones de yenes (US$ 7000 millones), dijo una fuente del sector financiero a Reuters. Sumitomo Mitsui Banking Corp y Mizuho Bank son sus mayores acreedores.

Si bien ambos prestamistas y el estatal Development Bank of Japan expresarion su respaldo a Toshiba, la compañía tendrá que convencer a otros acreedores para conseguir su apoyo, han dicho fuentes con conocimiento del tema. “Toshiba necesita presentar un plan de reforma convincente, pero no es una tarea fácil”, dijo un ejecutivo de uno de los bancos acreedores.

“Y nosotros necesitamos asegurarnos de que no haya más sorpresas negativas”, agregó. Las acciones de Toshiba caían un 8,1 por ciento a las 0431 GMT, luego de que llegaron a perder un 11,4 por ciento en las primeras operaciones, lo que se compara con el alza de un 1 por ciento del mercado general.