Pasadas las 16.30 de este lunes se entregó en la Jefatura de Policía Oscar Eduardo “Sapo” – o “Sapito” – Gómez (36) por su relación con la muerte de Emanuel Balbo durante el clásico entre Belgrano y Talleres.

Acompañado de su abogada, la penalista Mónica Picco, recibió la notificación de que sobre él pesa la imputación de homicidio agravado por la ley de espectáculos deportivos, lo que incrementa en un tercio el mínimo de la condena de homicidio simple, cuya escala penal oscila entre 8 y 25 años de prisión.

Mientras esperaba la llegada de Gómez, Picco comentó a este diario: “Mi cliente es absolutamente inocente”.

Luego, señaló que “lo que sucedió fue una discusión entre él y Balbo, pero fue un cruce de palabras que quedó ahí”.

Posteriormente, la abogada aclaró que “en ningún momento (Gómez) dijo que (Balbo) era hincha de Talleres”.

Balbo falleció este lunes. Había sido golpeado y empujado al vacío en una de las populares del estadio Kempes el pasado sábado, en el entretiempo del clásico cordobés.

La letrada señaló que luego de esa discusión, se produjeron los golpes de otros hinchas a la víctima.