Este 20 de enero me trajo muchas reminiscencias y varias reflexiones. El ex Presidente de los Estados Unidos, luego de terminada la ceremonia oficial, se retiró en un helicóptero. Llevaba consigo una aceptación de su pueblo del setenta por ciento, después de ocho años de gobierno. Una etapa que no le fue nada fácil porque apenas asume se destapa la crisis de las hipotecas, caen bancos, financieras, el estado debe endeudarse como pocas veces en su historia para sostener lo que parecía  insostenible, Pero aquel lema de su campaña YES WE CAN no resultó ser sólo palabras.

No suficiente con los problemas internos que debió resolver como Presidente- siendo EEUU una potencia mundial- también enfrentó constantemente desafíos de origen internacional. Los acercamientos con países como Cuba, le generaron opiniones a favor y en contra, pero la foto  del encuentro Obama-Castro, habla por sí sola del momento histórico que ello significaba. Por no dar más que un ejemplo de lo que fue su tarea en el ámbito internacional.

Es difícil ponerse en la piel de alguien sobre cuya cabeza pesa semejante responsabilidad. Sin embargo se retiró sin una denuncia de corrupción en su gobierno, sin un escándalo frívolo de esos que les encanta a la prensa difundir, No ganó las elecciones la candidata de su partido, pero estoicamente y siempre con una sonrisa produjo la transición hacia el nuevo Presidente electo.

Me provoca  sana envidia pensar que a partir de ese día, podrá caminar por las calles de su ciudad o de cualquier otra de Estados Unidos, y la gente lo saludará complaciente.

Me produce sana envidia pensar que se inaugurará como se hace allí con todos los Presidentes, una biblioteca correspondiente a su período presidencial.

Me produce sana envidia ver a todos los ex presidentes vivos asistir a la ceremonia de asunción.

Me produce sana envidia leer y releer su discurso final al pueblo americano. Una pieza de oratoria para el recuerdo.

Y hablando de recuerdo, no quiero ni recordar ni comparar lo que fue nuestro último traspaso de mando, con medida cautelar mediante y rompiendo todos los protocolos acostumbrados aquí.

Qué distinto viaje hacia la historia inició  Barak Obama al subirse a la nave aquélla que lo transportó hacia el llano.

Y sin embargo, también se fue en un helicóptero…