Jorge Wilstermann superó cualquier pronóstico y dejó afuera a uno de los “cucos” de la presente copa Libertadores, el Atlético Mineiro de Robinho.

Ahora, el elenco Boliviano será el oponente del River el cruce por los cuartos de final.

Uno de los factores que siempre se tienen en cuenta a la hora de empezar a rodar un certamen continental, en esta parte del mundo, es el fenómeno de al altura. Algunos, incluso, prefieren enfrentar a un equipo, a priori, de mayor jerarquía y mas pergaminos, que vérselas en un mano a mano ante los miles de metros sobre el nivel del mar.

Estas dos cosas se ponían en juego en los choques que definirían el rival del River de Gallardo en la copa Libertadores. El poderío de Atlético Mineiro, con Robinho y compañía, y del otro lado, Wilstermann con los 2.550 metros de altura de Cochabamba. En este sentido, el técnico “millonario”, fue cauto: No tenia preferencia al respecto.

Ayer por la noche, en Belo Horizonte, se produjo la sorpresa. El local no pudo doblegar al equipo del que forma parte “pochi” Chávez (argentino, ex Boca) y no pasó del 0 a 0. Con la victoria por la mínima obtenida en la ida, el elenco del altiplano selló su pasaporte a nueva instancia de la competencia más importante a nivel clubes del territorio sudamericano.

Ahora, el club de Núñez, tendrá que viajar a Bolivia a mediados de Septiembre, para luego, definir la historia en el “Monumental”.

Un dato que empezó a trascender, es la posibilidad de que el encuentro no se juegue en el Félix Capriles, donde Jorge Wilstermann se hace fuerte y ya venció al duro Parmeiras, a Atlético Tucumán, y a Peñarol (Además de Atlético Mineiro.) El inconveniente radica en las obras que la ciudad tendrá por ser sede de los próximos juegos “Odesur” (se llevarán a cabo allí, el año entrante), y el propio estadio será objeto de las mismas. En este punto, el entrenador del “aviador”, Roberto Mosquera, dejó en claro su postura: “No deberíamos jugar en otro escenario”, sentenció.

De todos modos, si la localía corriera peligro, la idea sería recibir al “millo” en Sucre, donde la altura sobre el nivel del mar se eleva 200 metros más.

Un club que parece no ser presa fácil, y no valerse solo del este, siempre complejo fenómeno. Aunque claro, lo sabe utilizar bien a su favor.

Los próximos escollos a superar por un River que tiene grandes aspiraciones en el certamen. Pero, tendrá que demostrarlo y, valga la paradoja, estar a la altura.

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Federico Campos

28 años. Técnico en periodismo deportivo. Cursando Lic. en Comunicación social. Participó del programa radial “Fútbol y algo más”, en Radio del plata Rosario. Redacción en medios digitales. Conducción y producción en diversos programas radiales (música y/o deportes).