Se definió la súper copa de España con el encuentro de vuelta, disputado en el Santiago Bernabeu. El Real Madrid fue mucho más que el Barcelona, lo venció por 2 a 0, y termino el global 5 a 1.

Con el 1 – 3 sellado en el Camp Nou, los dos gigantes de España se veían nuevamente las caras, en este caso, en la “casa blanca”.

Desde el comienzo, los de Zinedine Zidane salieron a presionar alto, en tanto que los de Valverde salieron dormidos al campo de juego.

En los primeros minutos, hubo supremacía del elenco “merengue” y, Asensio, metió un zurdazo inapelable para decretar el 1 a 0.

Con Cristiano suspendido, viendo el partido desde un palco, en tanto que Casimiro, Isco y Bale esperaban su turno en el banco de suplentes, el Madrid era mas que un Barça que no le encontraba la vuelta.

La improvisada defensa no daba a vasto. El medio campo era vulnerado, y la delantera (compuesta solo por Suárez y Messi), prácticamente no tenia contacto con el balón.

Del otro lado, mucha presión, buen manejo de pelota, las clásicas subidas de Marcelo, desbordando, de donde vino el segundo gol, cuando el brasilero la metió al área y Benzema hizo lo que mejor sabe hacer.

Anteriormente, Lucas Vázquez había pegado una pelota contra el palo.

El segundo tiempo mostró a los locales levantando el pie del acelerador, y el equipo “culé”, con un poco de vergüenza, tratando generar situaciones y achicar el margen. Pero encima de todo, las ocasiones que encontraban los “blaugrana” terminaban sin poder ingresar en el arco que defendía Keylor Navas.

El visitante, como dijimos, contó con algunas oportunidades, pero no pudo convertir. El Real también contó con alguna que otra, pero ya sabiendo que el partido, y la copa en si, no se les escapaba de ninguna manera.

El encuentro, y la nueva caída del Barcelona y, principalmente, su juego, hace que el publico, y el mundo futbolero, vuelva unos años atrás en el tiempo, cuando Bartomeu tomó las riendas del cuadro Catalán, y analizar las distintas incorporaciones. Llevando a cabo este simple ejercicio, sumado a la partida de Neymar, y una ultima temporada donde el Barça solo pudo alzar la Copa del Rey, todas las miradas apuntan al actual presidente. La prensa catalana le cae encima y con mucho peso.

Por lo pronto, hoy, en el terreno de juego, se vio un equipo flojo y, como pocas veces, viéndose muy superado por un rival.

De la vereda de en frente, las mejores sensaciones.

Con un nuevo titulo, jugadores en un gran nivel, y futbolistas muy jóvenes, que empiezan a aparecer con fuerza, y listos para saltar desde el “banquillo” al verde césped, sabiendo que vana  rendir fructuosamente.

Triunfo y trofeo para el Madrid.

Pero esta serie, y sobre todo este último cotejo, puso de manifiesto la preponderancia de los dirigidos por “Zizu”, y los problemas en los que se encuentra naufragando el Barcelona, donde ni el mejor de todos pudo salvarlos esta vez.