Ascienden a diez los muertos y 15 los heridos por el atropello masivo que causó el lunes un joven con una camioneta en North York, en el norte de Toronto, hecho que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó como una “tragedia”.

El jefe de policía, Mark Saunders, sostuvo que el conductor, de 25 años, quien fue identificado como Alek Minassian, actuó de forma deliberada, aunque la policía no hizo precisiones sobre el trasfondo del hecho, que ocurrió a las 13:30 (14:30, hora en Argentina) en la concurrida intersección de Yonge Street y Finch Avenue.

De acuerdo con el diario canadiense National Post, cinco personas heridas luchan por su vida.

La gente gritaba pidiendo socorro y muchas víctimas fueron tratadas en la calle, dijo una portavoz de los socorristas. Fotos del lugar mostraban varios cuerpos tendidos en el piso cubiertos con mantos color naranja.

De acuerdo con los medios canadienses, después del ataque, el hombre recorrió con su camioneta más de dos kilómetros antes de ser detenido sin que se registraran disparos.

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó en un comunicado de “tragedia” el atropello masivo en Toronto: “Estados Unidos respalda al pueblo canadiense tras el trágico suceso de Toronto, en el que una furgoneta arrolló a una multitud de personas matando a varias e hiriendo a muchas más”.

Calificado como un “ataque” por las autoridades canadienses, Trump se mostró esta vez más cauto que en episodios similares anteriores y evitó vincular el atropello con terrorismo en una reacción horas después del suceso.

En septiembre del año pasado, la primera ministra británica, Theresa May, instó a Trump a no “especular” sobre un ataque con decenas de heridos ocurrido en el metro de Londres.