Mientras salía de “Rio Dulce Catering” un restaurante alejado del centro, en la ría de Río Gallegos, Rocío García, actual Ministra de Salud de la provincia de Santa Cruz y esposa de Máximo Kirchner, fue asediada con insultos y todo tipo de reclamos e improperios, desde que dejó el local hasta que ascendió al auto, tal como muestra el video.

 

Una mujer que no fue identificada, grabó con su celular el tramo recorrido por la funcionaria, en el cual la acusan de haberse quedado con dinero público y particularmente le repiten el calificativo de “chorra”.

García, mientras camina trata de excusarse y “explicar” lo que la pone visiblemente incómoda en las imágenes y mientras quienes la acompañan hacen esfuerzos por alejar a las personas que la escrachan, otras voces se suman al repudio que hace recordar al mismo que en varias oportunidades ha recibido Carlos Zanini en las calle y en un supermercado de esta capital.

El día anterior, cuando Cristina Fernández salía de otro restaurante donde asistió con su familia y amigos al agasajo por el bautismo de sus nietos, una mujer, teléfono en mano, también insultó a la ex presidenta, le pidió que “devuelva la plata” y la trató de “ladrona” y “chorra”, a voz en cuello, ante la vista de todos los transeúntes que pasaban por allí y se sorprendían por la escena que se planteaba en plena calle.

Este tipo de acciones espontáneas de la gente común, sin vinculaciones políticas, son cada vez más repetidas en nuestra ciudad, algo impensable hace dos años atrás. Por este motivo, en general, los personajes allegados al gobierno, tal es el caso de la propia gobernadora que en público durante las elecciones fue fuertemente insultada por la gente, evitan todo contacto con el público y cultivan el bajo perfil, tratando de no exponerse en lugares donde, al menos que sea un acto de gobierno con la consiguiente seguridad, estén desprovisto de protección contra este tipo de manifestaciones del ciudadano común