La vacuna contra el sida podría ser administrada a partir del próximo año, afirmó el director ejecutivo del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (más conocido por el acrónimo Onusida), por lo que este mal dejaría de ser una preocupación de salud pública a nivel mundial.

Sería de gran beneficio para quienes lo necesitan, porque tendría más apego y adherencia a los retrovirales; el problema sería la mutación del virus, por lo que deberían de utilizar todas las combinaciones posibles, porque no afecta a todos por igual, dijo Roberto Guzmán Rodríguez, presidente de Red Positiva.

“Hay personas más avanzadas, hay quienes tienen falla viral, otras que su cuerpo no acepta ciertos medicamentos, entonces, hay que darles otros esquemas”
“El hecho de utilizar no una vacuna, sino un medicamento en dosis de un mes, es algo que por supuesto ayuda a que la persona tenga más apego y adherencia a los retrovirales, pues entre más apego es menos probable que el virus se multiplique”, señaló.

El objetivo de la nueva vacuna, que ya se está ensayando en pacientes de distintas partes del mundo, es conseguir lo que los médicos denominan como la “curación funcional”, es decir, lograr que los enfermos puedan dejar el tratamiento retroviral diario, que su sistema inmunológico esté intacto y que la carga viral se normalice.

Hasta hace algunos años una persona que tenía VIH tomaba 18 pastillas diarias, hoy sólo debe tomar una, y el objetivo es que sólo se tengan que inyectar cada seis meses.