Una inesperada visita del presunto testaferro del ex vicepresidente Amado Boudou, Alejandro Vandenbroele, a los Tribunales de Comodoro Py, despertó las sospechas que finalmente se confirmaron: pidió entrar al régimen de imputado arrepentido. El empresario llegó a las 14 a la Fiscalía federal número 1, donde se tramitan las causas en las que está imputado.

Ante el fiscal Jorge Di Lello, solicitó ingresar al régimen de imputados colaboradores y testigos protegidos, una figura similar a la que se acogió Leonardo Fariña, por la causa de la Ruta del dinero K.

Según explicaron fuentes judiciales, primero Vandenbroele estuvo preguntando por las causas que pesan sobre él: un trabajo de consultoría irregular entre la empresa The Old Fund, de la cual era representante, y la provincia de Formosa por $ 7,6 millones; la causa de enriquecimiento ilícito por la cual está preso Boudou; y un remanente de la causa Ciccone que quedó en primera instancia. Luego, el fiscal lo instó a que tuviera un defensor oficial, ya que no contaba con abogado. Por eso, el defensor Juan Martín Vico se hizo presente y lo acompañó en su pedido de acogerse como colaborador arrepentido.

El juez federal Ariel Lijo le hizo lugar.