El Gran Palais de París se ha llenado de ángeles. Bajo su cúpula de cristal, 51 modelos han lucido este miércoles por la noche 82 looks y las preciadas alas de Victoria’s Secret en el evento de moda más seguido del mundo.

Convertido hoy en una operación de márketing digna de estudio, no hay ningún otro desfile en el que la colección importe tan poco y se le dé tanto espacio en los medios de comunicación. Y es que el show ha ganado el terreno a la moda.

El ángel Elsa Hosk ha sido la primera en desplegar su encanto sobre una pasarela salpicada de purpurina. Tras ella, las veteranas Alessandra Ambrosio y Adriana Lima e Irina Shayk, que con su doble aparición ha confirmado sin palabras su embarazo del actor Bradley Cooper.

Casi dos horas de desfile hasta que Lily Aldrige ha aparecido por última vez, jaleada —como todas— por las 2.000 personas del público, y ha sido la encargada de poner el punto final antes del habitual carrusel de maniquíes bajo una lluvia de confeti dorado.