La víctima, un hombre santafesino de 80 años, acusó a su empleada por hurto. Cuando la Policía llegó al domicilio de la mujer, se encontró con una fortuna.

Un veterinario retirado, llamado Carlos Olguín, denunció a su empleada doméstica por el robo de una garrafa utilizada como caja fuerte, en la que guardaba una importante suma de dinero. De inmediato, la Policía realizó el allanamiento en la casa de la mujer y encontró el millonario botín. En la garrafa de 10 kilos con doble fondo, había: 450.958 dólares, 141.731 pesos y gran cantidad de joyas.

El inusitado suceso ocurrió el pasado lunes, en Rufino, una localidad ubicada al sudoeste de la provincia de Santa Fe. La empleada y su hijo de 28 años quedaron detenidos, a disposición del fiscal Mauricio Clavero. La madre sería imputada por hurto, mientras que el joven sería acusado por encubrimiento del delito.

El dinero fue llevado a la comisaría tercera de la zona, en medio de un operativo montado especialmente, y luego fue depositado en una cuenta judicial del Banco Santa Fe. Según informó La Mañana Neuquén, el hombre es un productor tambero que atesoraba los ahorros de toda su vida en el artefacto sustraído, pero el dinero podría correr riesgo, ya que no se encuentra declarado ante la AFIP.