Los entrenadores de Comunicaciones y del Cadu tuvieron palabras y gestos más que acertados y dignos de ser resaltados. Algunos lo toman como un acto demagógico.

Los hechos bochornosos que se vivieron este domingo en cancha de Riestra, sin dudas, dejan mucha tela para cortar.

Los acontecimientos están a la vista de todos, y el mundo futbolero en general, se encuentra a la expectativa sobre que pasará, que resolución tomará la Asociación del Fútbol Argentino.

La imagen de los futbolistas de Riestra celebrando como si hubieran conseguido el objetivo, dejando de lado todo lo que había ocurrido, da, una vez mas, la sensación de que todo está perdido y podrido. No es por caerle solo al “albinegro”. El fútbol nuestro de cada día, da constantes muestras de ello. Incluyendo, obviamente, a la sociedad en general.

Entre medio de todo eso, cuando alguien tiene un acto que hace pensar que no, que aun hay gente de bien, que distingue lo bueno de lo malo, también es lógico, que se lleguen a tomar los mismos, como demagogia, o estrategias, en el caso preciso de Comunicaciones.

Justamente, el técnico del “cartero”, Alejandro Orfila, dialogó al aire en Fox Sports. Sus palabras, fueron contundentes. “Ninguna de las opciones que se pueden dar me parece justa”. Aun por definirse en la cúpula de la A.F.A, la mismas serían: Otorgar el ascenso a Riestra, que hasta el momento de la suspensión estaba ganando 2 a 0 y ese resultado lo subía de categoría; Darle el partido por perdido (como figura en el reglamento) y que ascienda “Comu”; o bien, dar el encuentro por perdido, pero de manera tal que Riestra lograría subir, de todas formas, y ya en la B nacional, sufriría el descuento de una determinada cantidad de puntos.

Otra de las frases que esbozó el ex jugador de Almirante, fue: “No estoy capacitado para decir que medida se tiene que tomar. Yo quisiera que esto no vuelva a ocurrir.”, lo que algunos tomaron como “lavaje de mano”, o en todo caso “una estrategia”, por parte Dt del elenco perjudicado.

Ante estos dichos, y todo lo que se viene barajando y hablando tras el papelón, no viene nada mal hacer mención al gesto de Gustavo Puebla. El técnico de Defensores Unidos de Zarate, sufrió la caída de su equipo, como local, y San Miguel logró el ascenso a la Primera B metropolitana.

Una vez finalizado el cotejo, se dirigió al vestuario visitante, y expresó: “Eran ustedes o nosotros, Dios quiso que sean ustedes. ¡Los felicito!”, recibiendo la atención, y el posterior aplauso de todo el plantel del “trueno verde”, que se encontraba en pleno festejo.

Gestos humildes, y a la vez, demostrando cierta grandeza. No todo está perdido, al parecer. Aunque claro, con tantas manchas, pareciera que siempre tiene que haber una intención oculta.