Hace unos días las principales bodegas mendocinas recibieron una carta donde la Administración Federal de Ingresos Públicos les pide que informen la rentabilidad de sus marcas, una por una.

Según revelaron fuentes del sector a MDZ, Norton, Peñaflor, Catena Zapata y otras firmas del ramo, recibieron el documento con sorpresa y, aún más, preocupación.

La alarma que se generó provocó una inevitable reunión privada por parte de Bodegas de Argentina a efectos de definir los pasos a seguir.

El temor de los empresarios mendocinos es obvio: el gobierno no solo se va a meter con su rentabilidad sino que además busca controlar cada uno de los vinos que producen sus empresas.