El organismo explicó que tanto los locales de venta al público como las fábricas en donde se confeccionaban los calzados eran inscriptos a nombre de un universo de empleados que, ocultos como monotributistas con idéntica actividad económica, llevaban a cabo la actividad comercial de la empresa.

Las investigaciones de la AFIP sobre los monotributistas determinaron que, en líneas generales, no tenían operaciones bancarias ni transacciones con tarjetas de crédito.

Los empleados, al no encontrarse declarados en relación de dependencia, se ven privados de la totalidad de las coberturas que brinda la Seguridad Social, como los plenos beneficios jubilatorios, las asignaciones familiares, el seguro de desempleo y la protección por los riesgos del trabajo.

La Ley Penal Tributaria contempla una pena mínima por delito de evasión simple de 2 a 6 años de prisión, mientras que si se tratase de una evasión agravada, la condena asciende de 3 a 9 años; y en la causa interviene el Juzgado Nacional en lo Penal Tributario N° 3, a cargo de la Dra. Verónica Straccia.