En La Plata, el conjunto de de Jorge Fossati se estaba llevando un empate en bárbaro para la vuelta en Uruguay. Sin embargo, los de Pellegrino insistieron hasta el final y consiguieron ganar por la mínima mediante un penal de Guido Carrillo en tiempo de descuento. Joaquín Correa había abierto la cuenta para el Pincha y Fabián Estoyanoff la igualdad parcial. El miércoles próximo se juega la revancha en Montevideo.

Estudiantes consiguió respiro en la última jugada del partido para llegar con vida al encuentro de vuelta a desarrollarse en Uruguay por los octavos de final de la Copa Sudamericana. El Pincha se llevó puesto a Peñarol en la primera mitad pero solo pudo sacar la mínima ventaja con un golazo de Correa. En el complemento, los de Fossati fueron superiores y lograron la igualdad con olor a victoria. La visita desperdició su momento y le dio vida a los de La Plata, que en la última del partido, lograron imponerse 2-1 mediante Guido Carrillo.

Estudiantes fue amo y señor de la primera etapa, presionando, imponiendo las condiciones de partido y preocupando a Pablo Migliore. Apenas 50 segundos tardó en llevar peligro al arco visitante mediante un tiro cruzado de Diego Vera que pasó cerca. Un rato después, cristalizó la supremacía en el marcador con un golazo de Joaquín Correa. El volante ofensivo enganchó del medio hacia el centro y desde 35 metros sacó un remate violento que se clavó en el ángulo superior derecho del uno “Manya”.

En desventaja, los de Jorge Fossati salieron en busca de la igualdad y emparejaron el trámite, aunque estuvieron lejos de hilvanar colectivamente peligro para l arco de Hilario Navarro.  Estudiantes se retrasó y espero agazapado la chance para estirar la ventaja. Casi se le da de contra, pero Guido Carrillo se tropezó antes de acariciar la pelota a la red.

En el complemento fue otro partido: Peñarol se paró unos metros más adelante en el terreno y encontró en el ingreso de Fabián Estoyanoff el arma fundamental para desequilibrar la tranquilidad de los platenses. Fue el mismo “Lolo”, de tiro libre y con la complicidad de Navarro, el que convirtió el empate para la visita. El golpe pudo haber sido peor para Estudiantes, pero Estoyanoff, de contra, se perdió dar vuelta la historia.

Estudiantes, que hasta ese momento estuvo dormido en la segunda mitad, se dio cuenta que el resultado lo condenaba a ganar el parido de vuelta en Montevideo y fue en busca del tanto salvador con actitud pero desordenado. Llovieron los centros en el área de Migliore pero ninguno llegó a destino correcto.

En tiempo de descuento lo terminó perdiendo Peñarol más que ganarlo Estudiantes: penal infantil de Jonathan Sandoval sobre Matías Aguirregaray y Guido Carrillo con un fuerte disparo toco la red e hizo explotar al “Único” cuando no quedó nada más por jugar.

El resultado final le da otro panorama al encuentro de vuelta que se jugará el próximo miércoles, a partir de las 19:00, en el estadio Centenario.