El enganche será intervenido quirúrgicamente el jueves en el tobillo derecho para solucionar el dolor en el área que conlleva desde hace tiempo. El “Payaso”, que realizó la pretemporada junto a todo el plantel de River, tendrá al menos tres meses de recuperación, y a sus 35 años que retorne al fútbol profesional será todo un desafío.

A poco más de un mes de haber empezado la pretemporada junto a sus compañeros, Pablo Aimar dijo basta. Los recurrentes dolores en su tobillo derecho le pusieron un stop de cara al futuro. El enganche tuvo su día de decisión y optó por pasar por el quirófano el próximo jueves para solucionar la lesión que lo tiene a mal traer desde que se perjudicó el talón de ese mismo pie hace un par de temporadas.

El volante de 35 años tomó la importante decisión junto al cuerpo técnico y kinesiólogos de River y luego se la comunicó al entrenador Marcelo Gallardo, que venía siguiendo su evolución diaria. Si bien no es el final feliz que esperaba el mundo Millonario, que estaba ilusionado con ver nuevamente a una de sus estrellas brillar con la camiseta de la banda, el paso por el bisturí es la única medida capaz de quitar el dolor sobre el talón de Aquiles.

La recuperación del “Payaso” demandará al menos tres meses, por lo que recién estará disponible para volver a las canchas en el segundo semestre del año. Sus ganas y persistencia hicieron todo lo posible, pero por el momento, el sueño deberá esperar.