Tras el éxito logrado en Rashomon (1950), Akira (1910-1998) produjo una serie de películas consideradas de las mejores realizaciones hasta el día de hoy.

Perfeccionista al extremo, utilizaba lentes de teleobjetivo para ampliar el alcance y aplanar el cuadro, para crear sus gigantescos escenarios, hacia quitar tejados, importaba ciento de caballos e invertía corrientes de ser necesario para dar a sus películas el aspecto deseado; otro detalle de su trabajo lo otorgaba en el vestuario dándole a sus actores con mucha antelación la ropa para que tuviese la apariencia de uso.

Es importante mencionar solo algunas de sus 16 películas que no se deberían dejar de disfrutar: «Siete Samurais» (1954), «Yojimbo» (1961), «Ran» (1985) y «Los Sueños de Akira Kurosawa» (1990), ésta última con la particularidad de haber sido financiada en gran parte por sus admiradores Martin Scorsese, George Lucas y Francis Ford Coppola.