Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el uso del alcohol en gel reduce el riesgo de contraer enfermedades infecciosas generadas por virus, bacterias y hongos, como el resfrío, la gripe y el virus H1N1, entre otras.

Estas enfermedades se contraen más fácilmente en los espacios cerrados con gran cantidad de gente. Para prevenirlas, la Ciudad incorporó a través de Subterráneos de Buenos Aires, expendedores de alcohol en gel en toda la red.

Son 600 dosificadores azules, fácilmente identificables, distribuidos en los andenes y vestíbulos de las 86 estaciones del subte, para que los usuarios puedan higienizar sus manos en cuestión de segundos.

La iniciativa es muy simple y puede contribuir a eliminar en un 99,9% las bacterias comunes, que son las causantes de afecciones transmisibles por contacto directo.