La merma se registra especialmente en el hemisferio Norte, en regiones de Europa y Estados Unidos. Las consecuencias directas sobre la producción de alimentos.

La Comisión Europea alertó sobre la creciente mortalidad de abejas registradas en algunas regiones del hemisferio norte, según lo indica un informe del programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente ( PNUMA).

La disminución de las abejas -que alcanzaría un 85% en algunas ciudades- , tiene una consecuencia directa sobre la producción de alimentos, ya que estos insectos se encargan de la polinización de la mayoría de los cultivos y especies vegetales. Aparte de las consecuencias ecológicas derivadas de la propia desaparición de la especie.

Según lo expresan los especialistas, las posibles causas de mortalidad son:

  • El creciente uso de ciertos plaguicidas (imidaclorpid, clotiniadina y tiametoxam) con sustancias nocivas para estos insectos.

  • El cambio climático y el calentamiento global, provocan grandes fluctuaciones en las precipitaciones y alteran el ciclo biológico de las abejas, que mueren por someterse a temperaturas extremas a las que no están acostumbradas.

  • El descenso de la biodiversidad produce la disminución del número de especies vegetales a polinizar por problemas ecológicos y monocultivos de transgénicos.

Si bien hasta el momento la Comisión Europea ya tomó cartas sobre el asunto mediante la prohibición de una serie de agroquímicos de probada toxicidad para las abejas, aún restan nuevas propuestas para ser presentadas ante organismos nacionales. El problema no sólo afecta la ecología sino a las economías regionales ya que se estima que la polinización tiene un valor de 22000 millones de euros para la agricultura europea.