La gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner, acusó al presidente Mauricio Macri de «ahogar» a la provincia, al tiempo que criticó al empresario Lázaro Báez por el conflicto con los trabajadores de la construcción que generó distintos piquetes.

A la vez, la mandataria advirtió que sabe que su apellido «tiene un precio», al considerar que «hay una fuerte adversidad a lo que significa el proyecto nacional que han representado Néstor y Cristina (Kirchner)».

En declaraciones publicadas por el diario La Opinión Austral, la gobernadora resaltó que «el 97 por ciento de las obras públicas que hay en Santa Cruz son financiadas por Nación y hoy están paralizadas».

Alicia Kirchner aseguró que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, con quien se reunió en la Casa Rosada, le aseguró que las obras públicas «no se iba a interrumpir», pero señaló que ahora «hay un desentendimiento total del gobierno nacional».

«Son 2 mil millones de pesos en obras que están paralizadas y no estoy hablando de las represas, que son casi 5 mil millones de dólares», destacó.

En tanto, la gobernadora apuntó contra Lázaro Báez, a quien le reclamó que «cumpla con los trabajadores», luego de los despidos y deudas salariales que desencadenaron distintas protestas con cortes de ruta en varias ciudades.

«Debe cumplir con los trabajadores. Los cortes disminuyen la actividad comercial y petrolera», subrayó la mandataria.