Juan Carlos Pallarols, el reconocido orfebre del bastón presidencial, relató que lo llamaron tanto de la Dirección Ceremonial de la Nación como de la Ciudad para pedirle que les lleve el bastón a las autoridades. Pero desde el Ejecutivo lo amenazaron con mandarle a la policía a buscarlo si se negaba a entregarlo.

«Estaba atendiendo a los periodistas y mi secretaria me dice que me amenazaban con mandar a la policía si no llevaba el bastón al gobierno nacional», explicó el creador de la pieza a Infobae.

El orfebre contó como habían sido las anteriores transiciones: «Por tradición hasta Fernando de la Rúa lo llevé hasta la Casa Rosada un rato antes de la entrega y directamente lo ponían en una mesa en el Salón Blanco y se ponía el libro de la firma con la banda. Después un día me dijeron que lo lleve al Congreso y ahí se hizo el traspaso de los Kirchner».

En el 2011, cuando la Presidente fue reelecta, contó que directamente le dijeron que lo entregara en el museo porque Cristina Kirchner se iba a queda con el que le dio Néstor Kirchner como amuleto de la buena suerte.

«Yo quiero escapar, estar afuera de estos líos. El bastón lo hice yo, pero la gente le ha escrito al ingeniero Macri y creo que se debe respetar la voluntad popular. La ley dice que fue electo Mauricio Macri», expresó.

Desde el entorno de Cambiemos le ofrecieron protección y un abogado por si quería iniciar acciones legales, pero Pallarols no quiso.

Cuando le preguntaron si había vivido una experiencia similar, develó que le había pasado en dictadura: «Tuve una discusión con el capitán (Adolfo) Scilingo, que era el secretario de la Casa Militar. No me llamó mucho la atención».