AMIA: Nueva evidencia demuestra que la Trafic blanca se usó como coche bomba

La UFI AMIA halló pruebas ocultas por la policía federal que demuestran la utilización de la sospechada camioneta que estaba estacionada frente a la sede de la asociación. Son restos de víctimas alcanzadas por esquirlas metálicas provenientes del vehículo. Investigan más restos para intentar dar con el sujeto que se inmoló.

El polémico hallazgo de un balde congelado en septiembre de este año, fue el punto de inicio para comenzar a validar la teoría de que la explosión en el edificio de la AMIA, en julio de 1994, fue un atentado terrorista contra la comunidad judía argentina.

Es que dentro del balde rojo, se encontró evidencia que ratifica esa teoría: restos de las víctimas que estaban en la puerta del edificio con material metálico que coincide con la estructura de la Trafic Blanca.

«Con este hallazgo quedan definitivamente despejados los fantasmas. Se descartan las ideas de que el explosivo estaba en el volquete que estaba frente a la AMIA; la teoría de la implosión; la hipótesis de que la bomba ingresó al edificio de Pasteur 633 en los materiales de construcción con los que se trabajaba en el lugar, o la de que se plantaron el motor y los restos de la camioneta para armar una escena”, indican los fiscales Sabrina Namer, Roberto Salum y Leonardo Filippini, consultados por el diario La Nación.

«La determinación de la existencia de esquirlas metálicas en los cuerpos de las víctimas coincide con la estructura y recubrimiento de los restos de la Trafic secuestrados al momento del hecho y, tal como fuera objeto de los médicos forenses a la hora de preservarlas con gran tino, permite afirmar que el aparato infernal no pudo ser otro que esa camioneta», coinciden los fiscales.

Además de los restos encontrados en ese recipiente, los investigadores se toparon con varias bolsas transparentes con más restos. Así, presuponen que es posible encontrar material orgánico del cuerpo de la persona que se inmoló dentro de la camioneta.