El escocés venció al local Tommy Robredo por 3-6, 7-6(7) y 7-6(8) en el ATP 500 sobre la superficie dura española. Ganó luego de levantar cinco match point y consiguió su tercer título del año, quedando casi adentro de los 8 mejores en Londres.

Andy Murray parece que volvió a su mejor versión luego de la lesión que lo marginó durante tanto tiempo en la espalda y ganó un nuevo título de manera épica como la había conseguido hace unas semanas en Shenzhen ante el mismo rival.

En el primer set Murray, decimo en el ranking y tercer favorito, perdió fácilmente su servicio ante Robredo (21°), que manejó el ritmo del partido a placer quebrando en las únicas dos chanes que tuvo para adelantarse raudamente 6-3.

Al siguiente parcial el escocés cambió el chip y por primera vez le arrebató el saque a su oponente aunque se recuperó en el octavo game y fueron a definir todo en tie-break. Allí el español de 32 años tuvo sus primeras dos bolas de partido pero su rival reaccionó y empardó en sets 7-6(7) e igualó el duelo.

En la definición del tercero, el juego fue similar al parcial anterior y con un quiebre por lado nuevamente fueron a definir todo en el tie-break. El ganador de Wimbledon 2013 volvió a levantar otros 3 macht point al igual como lo hizo en Shenzhen y luego de un alto porcentaje de primeros saques ganados (72%), terminó arriba 7-6(8), tras 3 horas y 20 minutos de partido.

Murray dejó el historial 5-2 a su favor y además  de sumar su tercer título en tres semanas (Viena, Shenzhen), alcanzó el 31° de manera personal (cuarto jugador activo con más torneos). También quedó quinto en la carrera de campeones y casi con seguridad estará en el Masters de Londres.

Sumó 500 puntos en Valencia donde ya había ganado en 2009, y se quedó con  1.615.780 euros en premios que repartió el torneo español.