El gobierno del presidente estadounidense Barack Obama utilizó el calificativo de «duro» para definir la característica del vínculo que atraviesa la relación con la Argentina.

Al ser consultada en la asamblea general de Naciones Unidas (ONU), la secretaria de Estado para la región, Roberta Jacobson, dijo: «Estamos en un período duro, pero confiamos en poder tener una relación positiva».

Los conceptos de Jacobson siguieron a las duras expresiones que tuvo aquí la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sobre la política de los Estados Unidos para enfrentar el terrorismo.

Por otra parte, Jacobson sostuvo que la cuestión de los buitres «no es un asunto político» sino judicial y «no debería afectar» la relación bilateral.

Obama no hizo ayer comentario alguno sobre la intervención de Cristina en el Consejo de Seguridad, una de las piezas oratorias más duras en cuanto a reproche y crítica al gobierno norteamericano.