Arrestan a los curas pedófilos de Granada

Arrestan a los curas pedófilos de Granada

En una operación que causó un enorme impacto en la Iglesia, la policía española detuvo ayer en la ciudad de Granada a tres sacerdotes y a un laico bajo la acusación de haber integrado un grupo de pederastas que actuaba con la lógica de una secta y que cometió abusos durante años.

La investigación partió del relato de un joven de 24 años que había denunciado por carta al papa Francisco las vejaciones a las que fue sometido en su adolescencia. En agosto el Pontífice lo llamó por teléfono, conmovido, y lo alentó a impulsar una causa judicial.

Los cuatro arrestados eran miembros del denominado clan de los Romanones, una cofradía de párrocos y seglares a los que se vincula con crímenes sexuales cometidos contra menores que captaban como monaguillos en una iglesia de Granada. Disponían de chalets en la playa y casas de lujo en la montaña, donde organizaban orgías entre ellos y llevaban a sus víctimas.

El denunciante -a quien se identifica por su nombre de pila, Daniel- trazó un relato escalofriante en la carta que le envió al Papa. Contó que había empezado a ir a los siete años a la iglesia San Juan María Viannei, en Granada, donde hizo el catequismo y tomó la comunión. Allí conoció al padre Román, el párroco, uno de los detenidos ayer y supuesto cabecilla del clan.

El principal implicado, el padre Román, tiene 61 años y quedó incomunicado en una dependencia granadina de la Policía Nacional. Se mantuvieron en reserva los nombres completos de los detenidos, aunque sí trascendió que se acumulan en el expediente decenas de testimonios y pruebas comprometedoras.