Un grupo de hombres armados disparó la mañana del viernes contra un autobús cargado de cristianos, matando a al menos una veintena de personas y dejando decenas de heridos en la provincia de Minya, al sur de Egipto, según confirmaron a ABC fuentes de seguridad en la zona. Un primer comunicado del Ministerio de Salud Egipcio cifró las víctimas en 23, aunque el número de muertos podría aumentar en las próximas horas, y al menos 25 heridos.

El ataque terrorista habría sido perpetrado, según los primeros reportes de las fuentes de seguridad egipcias, por un grupo de unos diez hombres que asaltaron un autobús cargado de cristianos egipcios en peregrinación al Monasterio de San Samuel, en el área de la provincia de Al Minya (sur de Egipto). El ataque se habría producido cerca del pueblo de Al Adua, a unos 80 kilómetros al noroeste de la capital de provincia.

Según medios de comunicación coptos, los terroristas atacaron un autobús cargado de trabajadores, visitantes e incluso niños que visitaban el monasterio. Apenas tres personas habrían sobrevivido al ataque, ha apuntado el obispo de la diócesis de donde provenía el autobús, Maghagha, citado por estos medios especializados.

Se trata del último ataque contra la minoría cristiana copta en Egipto, objetivos específicos desde hace meses de la propaganda y atentados terroristas del Daesh, que cuenta con una filial en el país norteafricano. El pasado Domingo de Ramos, a pocas semanas de la visita del Papa Francisco a Egipto, terroristas suicidas afines al autodenominado Estado Islámico atentaron contra dos iglesias cristianas, matando a 44 personas.

De momento, ningún grupo terrorista de la pequeña miríada que plulan por el país ha reclamado la autoría del atentado.

En mayo, Daesh renovó sus amenazas contra esta minoría religiosa, que comprende entre el 8 y el 12% de la población del país, de mayoría musulmana. En varios mensajes de vídeo publicados en grupos de Telegram y redes sociales, el grupo terrorista advertía a otros musulmanes de mantenerse apartados de iglesias y otros edificios religiosos, que se han convertido en objetivo prioritario del grupo. Ya en febrero, Daesh publicó un mensaje que instaba a «limpiar el Cairo de cristianos».