Es una creación del Pentágono en los Estados Unidos, sus desarrolladores trabajan a diario y pronto podrá moverse tal cual lo hace un humano promedio.

Desde lo anatómico, Atlas impresiona por su semejanza con el cuerpo humano. Construido en 2013, sus movimientos no eran más que espasmos e intentos muy pretensiosos de alcanzar la sutileza del movimiento del cuerpo humano.

La crítica del ámbito científico no dejó pasar esto por alto y Atlas fue bombardeado, en su momento, con malas críticas. Sin embargo, más de un año pasó y los desarrolladores lograron instalar una actualización en su sistema operativo que parece ser la clave para un gran avance en la forma de su caminar.

El robot cuenta con la habilidad de caminar flexionando las piernas (otorgándole un movimiento pseudo-humano) y de esquivar obstáculos que puedan alterar su ruta de caminata.

En cuanto a sus medidas, Atlas se asemeja bastante a un humano bastante grande pues mide 1,90 metros. El problema, a pesar de eso, radica en su peso; ya que descompensa la anatomía del cuerpo del robot. Atlas pesa 150 kilos. En las venideras actualizaciones del proyecto, se tratará de solventar este inconveniente.

A pesar de eso, Atlas promete diferenciarse de muchos otros proyectos relacionados a la cibernética. Quizás pronto pueda vestirse y caminar entre nosotros.