El sueño porteño de tener un estadio con techo corredizo se está acercando a ser una realidad. El Estadio Parque Roca será una de las sedes donde se desarrollarán los Juegos Olímpicos de la Juventud 2018 y la obra para que tenga un cerramiento sigue avanzando: se calcula que estará finalizada en el segundo trimestre de este año.

La obra llevará la capacidad del estadio de 14.500 a 15.500 espectadores.

Las 20 columnas perimetrales de hormigón armado que sostendrán la estructura que cubrirá el Estadio Parque Roca ya están instaladas. Cada una mide 22 metros de altura y está sostenida por tres pilotes enterrados a 23,5 metros de profundidad.

La estructura cubrirá toda la superficie del estadio -aproximadamente 13.000 metros cuadrados- y posibilitará además la apertura y el cierre de su zona central adecuando el recinto a la situación del clima.

Además ya están listos los cuatro apoyos de hormigón donde se fijarán los dos arcos de acero del techo, los cuales actuarán como rieles que permitirán el movimiento de la cubierta cuando se necesite abrirla o cerrarla.

La estructura está compuesta por una superestructura formada por dos importantes arcos de sección metálica integrados por cuatro tubos estructurales redondos de 457 milímetros de diámetro, desde donde es soportada gran parte de la estructura de cubierta a través de tensores.

Cada arco pesa 190 toneladas, alcanza una altura de 43 metros y está conformado por 17 módulos hechos de caños de acero. La estructura final será capaz de soportar el peso de instalaciones suspendidas de equipos para eventos musicales o de otra índole; además contará con un sistema de aislación térmica y acústica.

La parte fija del techo se constituirá con 12 paños conformados por tubos metálicos, que se ubicarán a los costados de los arcos. Sobre los paños se ubicará el cerramiento de la cubierta, integrado por dos capas de chapas de lana de roca de alta densidad.

En total se utilizarán 1.100 toneladas de caños de acero y 45.000 bulones.

La cubierta contará con un mecanismo móvil de cierre retráctil, que será controlado desde una cabina en la planta baja, bajo las tribunas. El movimiento de cierre o apertura se realizará a razón de 5 metros por minuto: la operación completa tardará 6 minutos y medio.