Ante la inminencia de la vuelta de los dos jefes de «La 12», y con una elíptica crítica a la ausencia del Estado, el presidente de Boca, Daniel Angelici, dijo estar dispuesto a «blanquear» a los barras, identificándolos y otorgándoles sectores exclusivos en las tribunas.

«Como no va a salir una ley para erradicarlos yo estoy dispuesto a blanquearlos. Vamos a hacer un blanqueamiento (sic), hablamos de una barra, están todos identificados, están en un sector de la cancha», dijo Angelici y se aseguró a que «si cometen un acto de violencia dentro del estadio no tengo problema de volver a ponerlo en el derecho de admisión, o llevarlo al tribunal de disciplina para suspenderlo o expulsarlo».

Eso sí «afuera del club que usen el Código Penal» y que «si venden droga o roban» queden a cargo de la Justicia. Angelici llamó por el nombre a Mauro Martín y por el apellido a Rafael Di Zeo y estimó que el primero podría volver a la cancha «en la segunda» quincena de mayo, y que Di Zeo y su hermano Fernando tiene un trámite más largo, porque deben pagar las deudas de cuota, conseguir un certificado de reincidencia y luego consultas a la Cámara Contravencional de la Ciudad de Buenos Aires para después pasar al Tribunal de Disciplina del club.

Así como Angelici se quejó de que el Estado no aplica el derecho de admisión ni hay una ley que declare la figura delictiva del barrabrava, el dirigente dejó en claro que nunca Boca llegó a proponer la expulsión de sus barras en una asamblea, que necesita de dos tercios de los representantes para determinar la expulsión.

También admitió que «todos saben» cómo los barras costean sus viajes y estadías en el exterior. Dijo que los socios «se quejan» de que les cobran 100 ó 200 pesos por dejar el auto, que van a parar a las arcas marginales de los barrasbravas, así también a través de los «puestos de comida o ropa trucha».