Todos sabemos que Daniel Angelici, el presidente de Boca, está ligado a Mauricio Macri.

Es por ello que el ataque a los jugadores de River en la Bombonera, era un ataque directo a Mauricio Macri, un plan perfectamente elaborado por la oposición en Boca, que responde a intereses kirchneristas.

El “Panadero“, como lo apodan por la cadena de pastelerías que tiene su familia, cosechó buenas migas de la mano de la agrupación Nuevo Boca, que conduce el dirigente Roberto Digón, hombre que tras un intento fallido quiere volver a postularse para llegar a la presidencia.

Napolitano integraba la secretaría de Socios de Nuevo Boca cuando el equipo de Carlos Bianchi hacía estragos en competiciones internacionales y la entidad partidaria articulaba packs de viajes para que los hinchas recorrieran el mundo detrás de la camiseta azúl y amarilla a menor costo.

De los aviones a Tokio o los micros a Brasil quedaron festivas postales de Napolitano junto a la apoderada de Nuevo Boca, la mujer de Digón, Silvia Gottero.

Se trata de la tercera candidata a legisladora por el Frente Para la Victoria en la Ciudad de Buenos Aires y a quienes muchos apuntan “con más poder que Digón” por su influencia en el PJ porteño.

Gottero, que viene de afrontar la dura campaña política en la Ciudad de Buenos Aires junto al ministro Carlos Tomada, “siente que quedó pegada en todo esto y no va a dar declaraciones, está deprimida“. Así explicó uno de sus allegados por qué la diputada no quería hablar sobre las fotos que la vinculan con Napolitano.

Pero eso no es todo. En las mismas giras apareció otra cara conocida. La del periodista deportivo Diego Brancatelli, que se desempeñaba como secretario de prensa de la agrupación Nuevo Boca en los mismos años que Napolitano integraba la comisión de socios, hoy acérrimo defensor de las políticas “K”.