Hoy, 29 de marzo de 2017, quedará marcado en la historia como el día del inicio del papeleo para el divorcio entre la Unión Europea y Reino Unido.

El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, ha recibido la carta con la que Reino Unido notifica oficialmente su salida de la UE. En la misiva la primera ministra Theresa May invoca el artículo 50 del Tratado de Lisboa.

Es el momento en el que se inician las negociaciones de un divorcio que puede ser complicado. Nunca antes, en sus 60 años redondos de historia, un país ha abandonado la Unión Europea.

Mientras, May ha insistido en una sesión de preguntas en el Parlamento de Londres  en que este no es el momento para plantearse la unidad británica —un efecto colateral del Brexit—.  «Hoy más que nunca debemos permanecer unidos. No es momento de divisiones», ha dicho.

Se espera que en 48 horas a partir de este miércoles, probablemente el viernes, Tusk haga público un borrador de «directrices negociadoras», que tendrán en cuenta el contenido y las intenciones expresadas en la carta británica.

En las semanas posteriores ese documento será debatido a diferentes niveles (en reuniones de expertos, sherpas y ministros), indicaron a la agencia EFE fuentes europeas.

Los líderes de los Veintisiete adoptarán las directrices que fijarán los principios básicos de las negociaciones en una cumbre extraordinaria que tendrá lugar el próximo 29 de abril.