Dentro de pocos meses Buenos Aires será una de las ciudades mejor iluminadas de América latina.

Sus calles, parques y plazas tendrán luces LED, una tecnología de punta, que no sólo permite un importante ahorro energético sino que también brinda mayor seguridad a los porteños, con una luz más potente que la de las lámparas de sodio.

La ciudad tiene unas 126.000 luminarias distribuidas en todo el espacio público; en su mayoría, lámparas de sodio de alta presión. Unas 52.700 de esas luminarias ya fueron reemplazadas por nuevas luces con tecnología LED, como parte del Plan de Reconversión del Alumbrado Público que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires viene llevando a cabo desde el año pasado.

Durante los próximos meses continuará la implementación del plan, que prevé cambiar 91.000 lámparas; es decir, el 72 % de las luminarias públicas de la ciudad a luces LED.

Las lámparas que se están reemplazando son las de 400 watts, ubicadas en avenidas; las de 250 watts, ubicadas en calles; y las de los globos que están en plazas y parques. La luz blanca de la iluminación LED favorece el reconocimiento facial y la correcta percepción de los colores, no solo a simple vista, sino también en las cámaras de video vigilancia, lo que refuerza la prevención del delito.

La tecnología LED se sumó también al Sistema Inteligente de Tránsito. Como las ópticas son más visibles, los conductores pueden divisar el color del semáforo a mayor distancia; esto le otorga un tiempo mayor para realizar las maniobras.

Las LED se colocaron además en las ópticas de todos los cruces con semáforos peatonales de cuenta regresiva. Es decir, en 470 cruces.