En la salud y la enfermedad, los cepillos de dientes deberían ser sustituidos cada tres o cuatro meses (o antes, si las cerdas están muy desgastadas o si tienes problemas en las encías o alguna lesión o infección oral o en la lengua).

Y, mientras tanto, siempre practica una buena higiene con tu cepillo de dientes: «La mejor manera para cuidar tu cepillo de dientes es agitarlo vigorosamente debajo del chorro de agua después del cepillado. Asegúrate de eliminar toda la pasta de dientes y las partículas de comida que hayan quedado en tu cepillo», aconseja la Dra. Vyas.

«Luego, colócalo de forma vertical en un portacepillos y asegúrate de que no toque otros cepillos de dientes».

Si has estado usando un estuche, tirálo, añade la Dra. Vyas. Cubrir las cerdas puede hacer más fácil que los gérmenes se adhieran; además en un estuche oscuro y húmedo, es probable que estos prosperen.