El cáncer de mama es la causa de muerte por tumores más frecuente en mujeres en Argentina. Sin embargo, casi un cuarto (3,8 millones de mujeres en nuestro país) no se consideran informadas sobre las generalidades de la enfermedad y sus métodos de detección temprana, según reveló la Encuesta Nacional de Opinión Pública sobre conocimiento del Cáncer de Mama realizada por Fundación AVON y VOICES!.

En sus estadios iniciales, el cáncer de mama es una enfermedad asintomática, es decir que salvo contadas excepciones, no duele ni suele presentar síntomas visibles que alerten sobre desarrollo de la enfermedad.

Por ello la herramienta ideal para poder diagnosticar esta patología de manera temprana es la mamografía, que permite detectar las lesiones cuando aún no son palpables, aumentando las posibilidades de curación en más de un 90% de los casos y asegurando mejores resultados estéticos.

«Según los datos obtenidos, podemos concluir que el cáncer de mama es un tema muy instalado en la sociedad, pero con un alto porcentaje de información incorrecta, ya que el 76% de los encuestados piensa que el cáncer de mama es una enfermedad muy grave. Pero alarma la cantidad de mujeres que estando dentro de la edad de realizar los exámenes, no se realizan mamografías ni controles clínicos médicos: 4 de cada 10 argentinas mayores de 40 años no tienen el hábito de realizarse una mamografía anualmente», explica la Dra. Karina Pesce, miembro de la Sociedad Argentina de Mastología (SAM), entidad que participó en el análisis de los resultados de la Encuesta y realizó aportes en las conclusiones de la misma.

Mientras que un 87% de los encuestados reconoce saber sobre el cáncer de mama y sus riesgos, sólo un 57% de las mujeres mayores de 40 años realiza las mamografías anuales y un 37% (equivalente a casi 6 millones de mujeres) declara nunca haberse realizado una mamografía. A la hora de inferir el porqué de estas conductas, 4 de cada 10 entrevistados argumentaban que no realizan las mamografías porque sus médicos no se las solicitaban y otras referían que no las realizaban porque no tenían síntomas y no lo consideraban necesario. «Todo esto pone de manifiesto que debemos continuar enfatizando con educación para la salud entre la población y continuar con la capacitación y educación continua de los profesionales involucrados», afirma la mastóloga.

La desinformación como factor de riesgo

¿Cuáles son los factores de riesgo más importantes de padecer cáncer de mama? Ser mujer es obviamente el más importante: se estima que una de cada ocho tiene, tuvo o tendrá cáncer de mama, mientras que sólo uno de cada 100 casos es detectado en hombres. El segundo es cumplir años: «El riesgo de desarrollar un cáncer de mama aumenta a partir de los 35 años de edad. El riesgo a 10 años de una mujer de 40 de tener cáncer de mama es una de cada 69 mujeres, y con el paso del tiempo llegará a ser de una de cada ocho», menciona el especialista en diagnóstico por imágenes y miembro de la SAM, doctor Daniel Lehrer.

La encuesta realizada por Fundación Avon y Voices! revela que cuatro de cada diez mujeres no consideran a la edad como un factor de riesgo, y que dos de cada diez entrevistadas no creen que los antecedentes familiares incidan sobre las chances de desarrollar la enfermedad.

«La edad, el sexo, tener mutaciones genéticas certificadas (las más conocidas son las mutaciones BCRA 1 o BCRA 2), el hecho de haber padecido anteriormente un cáncer de mama, son factores de riesgo para cáncer de mama no modificables. No podemos hacer más que cumplir con los controles mamográficos anuales y otros estudios que indique el mastólogo», explica Karina Pesce y agrega: «Pero existen factores modificables, es decir, aquellos que podemos modificar con cambios de conductas, tales como consumo de alcohol y tabaco. La Encuesta refleja un alto grado de desinformación es este sentido, ya que la mitad de las mujeres argentinas desconoce que el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad son factores de riesgo para desarrollar cáncer de mama. Tener una alimentación saludable y realizar actividad física, por el contrario, disminuye el riesgo de contraer la enfermedad, al igual que la lactancia durante largos periodos.»