Es un maestro asador autodidacta que ha cocinado más de 10 mil asados. Lo apodan «Paty» y desde hace 38 años atiende en “Checho”, una clásica parrilla del barrio porteño de Núñez, en donde hace 5 fundó la primera Escuela Argentina de Parrilleros. Tiene la particularidad de haber escrito el libro homónimo con el que conquistó el primer puesto (entre 187 países) en los Gourmand World Cookbook Awards, evento mundial considerado el “Oscar” de las publicaciones de cocina.

El maestro asador Carlos López ha cocinado tantos kilos de carne a la parrilla en su de vida que si un veedor del Libro Guinness de los Récords decidiera fiscalizarlo, no caben dudas que daría el visto bueno para que el nombre y apellido del geminiano de 58 años comenzara a ser parte de una de sus preciadas páginas.

“Llevo hechos más de diez mil asados”, admite sonriendo el fundador y director de la primera Escuela Argentina de Parrilleros y autor de la publicación homónima premiada en la última edición de los Gourmand World Cookbook Awards (evento considerado el “Oscar” de los libros de cocina) como la mejor del mundo, entre 187 países.

“Me considero una autoridad en la materia y lo digo sin falsa modestia”, afirma López o “Paty”, como lo apodan íntimos, alumnos y clientes de su restaurante-asador “Checho”, ubicado en Ramallo 1781 (dirección en dónde también funciona la escuela), en el barrio porteño de Núñez. “Un lugar que tantas satisfacciones me dio y me sigue dando”, asegura.

Internándose en el túnel del tiempo, el eximio maestro asador cuenta que nació el 21 de junio de 1957, en Buenos Aires. “De chico hice de todo: desde jardinería hasta tapicería. En una palabra, fui rotando por un montón de actividades, hasta que en 1976, cuando ya había cumplido 20 años, mi padre José López, más conocido como ´Checho’, me propuso montar un choripán al paso”, rememora “Paty”.

Aunque significaba una idea bastante alocada, sobre todo porque ambos eran totalmente ajenos al ambiente gastronómico, Carlos aceptó el convite montando el emprendimiento en la parcela adquirida por su abuelo en 1911 y que, por muchos años, fue el hogar paterno.

Arriesgados como pocos, el 18 de diciembre de 1977 “con algunos ahorros, la ayuda de un puñado de amigos y mucho esfuerzo”, los López inauguraron la Parrilla “Checho”, en la actual sede que atiende a 180 cubiertos. “La parrilla es un trabajo muy artesanal. Requiere de mucha práctica y lleva varios años ser un buen parrillero. Mis maestros fueron la experiencia, los parrilleros y cocineros que han pasado por mi negocio y los libros que leído”, reconoce el autodidacta que atesora el orgullo de haber hecho asados para Diego Armando Maradona, entre muchas otras estrellas, tal como rezan las paredes del reducto gastronómico.

En 2010, para responder la insistente demanda de clientes y amigos, sumado a la falta de profesionales en el rubro, Carlos López se planteó iniciarse en la docencia. “Luego de armar meticulosamente un programa de estudios integral, organizando los conocimientos teóricos y prácticos que había adquirido en los años de experiencia tras las brasas de ‘Checho’, fundé la Escuela Argentina de Parrilleros”, recuerda.

La idea gustó tanto que la respuesta no se hizo esperar. “Comenzaron a inscribirse alumnos de diversos lugares. Tanto de la Argentina como de diversos países del mundo que, aprovechando las vacaciones o pasantías laborales, empezaron a llegar a la escuela para aprender el arte de la parrilla: el auténtico asado argentino”, dice Carlos.

De inmediato agrega: “En 2012 pensé que ese programa de estudios podía volcarlo en un libro que llegara a más personas. Así fue que comencé a trabajar en ello, como autor y editor, simultáneamente”.

Al año siguiente, más precisamente el 22 de abril, “Escuela Argentina de Parrilleros, El Libro” salió de la imprenta y fue presentado en sociedad en el stand que la escuela montó en la Feria del Libro. “Tuvo una gran acogida del público porque el producto final era de alta calidad”, destaca López, que en agosto de 2013 recibió la invitación para participar de los premios Gourmand Awards Cookbook, en la categoría “Barbecue”.

Sesenta días después, López fue informado que su libro había obtenido el primer premio en el “Segmento Región y País”, ubicándolo entre los seis mejores libros de parrilla del mundo y catapultándolo a competir por el cetro máximo en Beijing, China. Cetro máximo que consiguió el 21 de mayo de 2014, tras superar a libros de Brasil, Alemania, Irlanda, Sudáfrica y Estados Unidos. “Me siento muy honrado de ser reconocido internacionalmente”, concluye el artista de la parrilla.

Para obtener más información, ingresar a www.escueladeparrilleros.com