Un proyecto de rehabilitación de un edificio de interés histórico y arquitectónico parte siempre desde la observación, desde una lectura detallada y completa de su carácter constructivo para reconocer los aspectos potenciables de la arquitectura preexistente. Una estrategia proyectual es tratar de diluir las diferencias entre el pasado y el presente para alcanzar el punto deseado donde la arquitectura no está sujeta a la temporalidad y se puede encontrar a continuación, la complementariedad entre lo viejo y lo nuevo.

El edificio que alberga la Casa DAROS es un ejemplo significativo de arquitectura neoclásica del Río, construida en la década de 1870, y se atribuye al arquitecto Francisco Joaquim Bethencourt da Silva, uno de los últimos alumnos de Grandjean de Montigny. El proyecto de rehabilitación y transformación de uso en centro cultural está diseñado para albergar la Colección Latinamericana Daros – una de las colecciones más completas de arte contemporáneo latinoamericano en Europa.

En el proyecto de reurbanización se adoptaron algunos principios de diseño: se buscó recoger todos los ajustes del programa – propuestos por los equipos técnicos (museografía) y la casa administrativa Daros. Los volúmenes del edificio original del casco, recuperan la integridad de los dos patios grandes, espacios emblemáticos de esta tipología de construcción. Desde los estudios realizados hasta las soluciones finales el enfoque fue siempre enfocar el antiguo edificio a los nuevos usos a través de su reorganización espacial, la definición de nuevas rutas y la implementación de tecnologías contemporáneas. El concepto y el diseño de los elementos, en todas las escalas, deben ser claramente legibles desde cualquier lugar, sin dejar espacio para dudas de quién es quién en los componentes básicos de la construcción original y el proyecto de intervención.

También tuvieron importancia los rigurosos trabajos de restauración y la definición de conceptos y directrices de los numerosos y sofisticados proyectos complementarios, así como su coordinación y armonización. Siempre han tenido el privilegio de las soluciones más adecuadas a un edificio conservado y la facilidad de sistemas de mantenimiento.

El proyecto y la obra devuelven al patrimonio arquitectónico de Río un predio impregnado memoria, totalmente revitalizado y causando un diálogo interesante con el arte de vanguardia de la Colección Daros Latinamerica. En estos tiempos de renacimiento cultural de Río de Janeiro, Casa Daros, marca un camino en la recuperación de nuestro patrimonio arquitectónico: a través de la rehabilitación y adaptación a lo nuevo y lo viejo, los cascos históricos utilizan envoltorios del pasado y pueden llegar a ser los artefactos del futuro, en una ciudad que es, por naturaleza, abierta al cambio.