La magistrada apuntó el exfuncionario por haber «embarrado» de manera literal la escena del crimen. Aunque también por comunicarle la noticia de la muerte a la entonces presidenta Cristina Kirchner antes de que lo supieran las autoridades judiciales. Berni había sido denunciado en la Justicia federal por su intervención en aquel departamento.

En su escrito Palmaghini recordó que Berni «justificó su presencia en el departamento de Nisman con motivo de ‘supervisar el accionar de las fuerzas de seguridad’ y su ingreso al lugar del hecho se caracterizó por su acceso a ‘la cocinita que daba al lugar del ascensor por donde entré, y el pasillo donde estaban el dormitorio y el baño donde estaba el doctor Nisman'».

La magistrada aseguró que «la extensa y contaminante actividad desplegada sobre un escenario -lugar del hecho- que debía ser preservado por los funcionarios públicos presentes desde un primer momento, dista de la razonable y esperable decisión que debía adoptarse».

«Esto es -agregó-, evacuar el lugar y aguardar a las puertas del departamento el arribo de la representante del Ministerio Público Fiscal, asegurando hasta entonces que ninguna persona ingrese al lugar, sin importar de quien se tratase. En consecuencia, imposible resulta sostener que el escenario examinado de forma controvertida por los peritos oficiales y aquellos sugeridos por las partes intervinientes fue analizado incólume», añadió.