La presidenta Cristina Fernández de Kirchner resaltó la solidez de la Unasur, basada en la «unidad» y «convicción de paz» de las naciones, al participar en Quito de la inauguración de la sede permanente del organismo, denominada «Néstor Kirchner», en homenaje al fallecido mandatario.

«Hemos podido superar difíciles momentos en la unidad, en la discusión y la diversidad; los cimientos de este edificio no sólo son sólidos por el hormigón, el cemento y los ladrillos, sino porque están construidos desde la historia, la convicción de paz y la unidad», declaró Cristina en la Ciudad de Mitad del Mundo.

Allí, a pocos kilómetros de Quito, se realizó una colorida ceremonia, encabezada por el presidente anfitrión Rafael Correa, de la que participaron también el secretario general de Unasur, Ernesto Samper, y los mandatarios Dilma Ruosseff (Brasil), Juan Manuel Santos (Colombia), Evo Morales (Bolivia), Nicolás Maduro (Venezuela), Desaire Bouterse (Surinam), Donald Ramotar (Guyana) y Horacio Cartés (Paraguay).

Por el contrario, se excusaron de participar Michel Bachellet (Chile), Ollanta Humala (Perú) y José Mujica (Uruguay), quien tras asumir ayer en Guayaquil la presidencia Pro Témpore de Unasur continuó su gira rumbo a México para asistir a la Cumbre Iberoamericana.

La nueva sede «Néstor Kirchner», erigida sobre la línea imaginaria que divide al planeta en dos hemisferios, quedó formalmente inaugurada con el tradicional corte de cinta a cargo de obreros participantes de la obra, niños de las escuelas de la zona y migrantes.

En ese lugar, además, se descubrió una estatua de bronce de la figura de Kirchner, primer secretario general de Unasur, y se realizó una suelta de globos con las banderas de los países miembros, todo acompañado por canciones entonadas por niños de la Sinfónica Nacional.

En su discurso, Cristina consideró además que la nueva sede es también «memoria» de «miles de sudamericanos que desaparecieron» durante las dictaduras militares que gobernaron la región décadas atrás.