Tal como se preveía en razón de la enorme evolución que tuvo en la última década, la economía de China se convirtió en la mayor del mundo, desplazando de ese lugar de privilegio al gigante occidental, Estados Unidos. Según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía china representa actualmente el 16,46% del Producto Bruto Interno (PBI) mundial, medido en Paridad de Poder Adquisitivo (PPP). En cambio, la estadounidense es de 16,277%.

Además, el estudio del FMI (que no se traduce en una comparación directa entre las dos economías) señala que la diferencia entre ambos gigantes seguirá ampliándose en los próximos años. De acuerdo a las proyecciones del organismo internacional, “la economía de China será 20% más grande que la de los EE.UU. en 2019”.

El PPP es un mecanismo que busca corregir el efecto de distorsión provocado por los tipos de cambio de cada país, y mide en la práctica lo que los ciudadanos podrían comprar si existiera una sola divisa mundial. Por eso, si se toma el PBI de Estados Unidos en PPP se ubica ahora en 17.4 billones de dólares, mientras que el de China alcanza los 17.6 billones.

Este avance económico chino de los últimos años tiene que ver con las grandes reformas que llevaron adelante las autoridades políticas, que insertaron elementos de libre mercado en su rígida estructura comunista. Dentro de este marco, el gobierno chino anunció ayer una mayor flexibilización de la inversión interior y exterior en algunos sectores clave de la economía.

Según un comunicado emitido tras una reunión del Consejo de Estado y divulgado por la agencia estatal Xinhua, ahora las empresas sólo tendrán que registrarse con las autoridades en lugar de tener que esperar la burocrática autorización gubernamental. La medida abarca 15 sectores económicos, entre ellos fertilizantes químicos, rutas, autopistas y suministro de servicio de agua.