Una práctica repudiada por gobiernos y organizaciones ambientalistas se lleva a cabo desde hoy lunes (1 de septiembre) en la localidad costera de Futuo en Japón, la caza anual de delfines en es una tradición avalada por el gobierno japonés y se prolongará hasta abril del 2015.

Cerca de 10 barcos de pescadores asustarán a los grupos de delfines afectando su sistema auditivo, luego de esto los delfines serán conducidos a la bahía de Taiji, allí permanecerán varios días sin poder alimentarse, luego algunos tendrán la «suerte» de llegar a delfinarios de América y Asia mientras que los demás serán asesinados con barras metálicas con golpes entre las dos primeras vértebras cervicales.

La carne de los delfines es comercializada pese a que la Organización Mundial de la Salud ha denunciado que no es recomendable la ingesta de esta por sus altos niveles de mercurio, desde el año 2000, investigadores como Tetsuya Endo (profesor de la Universidad de Ciencias de la Salud de Hokkaido), han encontrado altas concentraciones de mercurio en la carne de ballena y delfín comercializadas en todo Japón, en sus estudios, los residentes de Taiji que comen carne de delfín habían elevado el nivel de mercurio en su organismo según las pruebas de pelo

Esta brutal práctica fue reflejada en el 2010 en el documental ganador del Oscar en el 2010 titulado “The Cove”, aunque el revuelo mediático del premio no logró la prohibición de la tradicional matanza, se calcula que cada año el gobierno japonés autoriza la caza de alrededor de 20.000 delfines, de los cuales cerca de 2.000 son masacrados en Taiji.

Andrea Imbachi