El Gobierno de Argentina eliminó la obligatoriedad de gestionar licencias de importación para productos ingresados al país bajo el régimen de correo puerta a puerta, informaron fuentes oficiales.

Recordemos que el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner había impuesto trámites adicionales y burocráticos para la compra de productos del exterior, lo que en práctica diezmó el negocio.

Según destacó la Secretaría de Comercio argentina, esta medida permite «acelerar y simplificar las pequeñas operaciones realizadas vía ‘courier'» y que «representan un volumen mínimo del comercio». Además, según el comunicado, estas importaciones «en muchos casos son críticas para la producción, dado que en general involucran insumos críticos, piezas o repuestos de maquinarias».

Como parte de una política restrictiva de las importaciones, el Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) había impuesto la obligatoriedad de solicitar licencias para este tipo de compras, que debían ser aprobadas mediante el Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones (SIMI).

Ello suponía que si un residente en Argentina realizaba la compra de un producto en el exterior vía comercio electrónico, al momento de ingresar la mercancía al país, quedaba retenida en la Aduana y el comprador debía presentarse allí y realizar un engorroso trámite.