La Corte de Apelaciones de Chile confirmó las condenas a siete oficiales retirados del Ejército, por su participación en la masacre de 14 prisioneros políticos cometida el 19 de octubre de 1973 en la ciudad de Antofagasta, en el norte del país, según informaron ayer fuentes judiciales.

El fallo, emitido por la III Sala del tribunal de alzada, ratifica lo dispuesto en diciembre de 2013 por el juez especial Leopoldo Llanos y se refiere a uno de los episodios de la llamada «Caravana de la muerte», una comitiva que recorrió Chile tras el golpe de Estado de 1973, asesinando a cerca de un centenar de presos políticos.

El grupo estaba al mando del general Sergio Arellano Stark, investido como «delegado del comandante en jefe», es decir, de Augusto Pinochet (1973-1990) y en cada ciudad por la que pasó sus integrantes sacaban a grupos de presos políticos y los asesinaban en lugares despoblados.

A 15 años de prisión fueron condenados los ex coroneles Sergio Arredondo González y Marcelo Moren Brito y los ex oficiales Juan Chiminelli Fullerton y Patricio Ferrer Ducaud, a los que se les agregó ahora el ex brigadier Pedro Espinoza Bravo. Arellano Stark fue sobreseído por demencia, mientras que otro imputado, Adrián Ortiz Gutman, lo fue por fallecimiento.

La noche del 19 de octubre de 1973, catorce presos políticos fueron sacados de la cárcel por los militares, que los llevaron, amarrados y vendados, hasta la Quebrada El Way, en las afueras de Antofagasta, donde fueron separados en grupos de tres o cuatro, llevados frente a un paredón y ejecutados con ráfagas de disparos por miembros de la comitiva de Arellano Stark.